Lanzan créditos que se entregan en la firma del boleto (sin necesidad de escritura) para comprar departamentos en construcción
En el mercado inmobiliario actual, acceder a una unidad en construcción se volvió bastante más difícil. Existe una paradoja: comprar un departamento usado y uno en pozo parecen pertenecer a dos sectores distintos. Mientras las propiedades usadas mantienen valores relativamente bajos y concentran buena parte de la demanda, acceder a una unidad en pozo se ha vuelto complicado. Los costos de construcción han elevado los precios, las financiaciones de los desarrolladores suelen ser más cortas y los bancos, en general, recién participan cuando existe una escritura para hipotecar.
Este último punto deja fuera del crédito hipotecario tradicional a quienes quieren comprar una vivienda nueva antes de que esté terminada, ya que para que una propiedad pueda ser utilizada como garantía debe contar con título y estar en condiciones de escriturarse e hipotecarse a favor del banco.
En este contexto, comienzan a surgir acuerdos entre bancos y desarrolladores que buscan facilitar el acceso al crédito para unidades en construcción. Un ejemplo reciente es la colaboración entre ICBC y Criba Real Estate, que lanzaron una línea que permite financiar hasta el 80% del valor desde la firma del boleto y a un plazo máximo de 20 años.
“El que quería comprarse una unidad en pozo no tenía un plazo de 20 años, sino que tenía que contar con gran parte del capital”, señala Jimena Loria y Alemany, jefa de Producto de Préstamos Hipotecarios de ICBC. Para el banco, esta es una oportunidad para trasladar el financiamiento de largo plazo a sectores de ingresos medios que antes no podían acceder a este tipo de propiedades.
La propuesta ya está activa y comenzará a implementarse en Bóreas Almagro, un proyecto ubicado en la esquina de avenida Rivadavia y Bulnes. Este esquema resuelve uno de los principales obstáculos que enfrenta el crédito para viviendas en construcción.
Cómo funciona el crédito para una propiedad que todavía no tiene escritura
“No es un crédito puente. Para el tomador funciona igual que un crédito hipotecario, con la diferencia de que no se hipoteca el bien porque todavía no está la escritura. Ahí aparece la garantía del desarrollador”, explica Valdés.
Por su parte, Loria y Alemany detallan que una persona puede acceder a una línea para comprar a 20 años y financiar hasta el 80% de la unidad. “Lo interesante es que se asegura el crédito a largo plazo desde el boleto. Tomamos en garantía el boleto y tenemos un acuerdo con el desarrollador, que funciona como una especie de garante”, agregan.
El desarrollo en Almagro apunta a un sector de la clase media que busca comprar un departamento a estrenar. El crédito es en UVA y tiene condiciones similares a un hipotecario tradicional:
– La tasa general es del 9,9%, mientras que quienes acrediten haberes en la entidad pueden acceder a una tasa del 6,9%.
– Disponible para vivienda única y permanente.
– Monto máximo de $450 millones.
– El banco puede prestar hasta el 80% del valor de la unidad, siempre que la cuota no represente más del 25% de los ingresos demostrados.
– Acceso para trabajadores en relación de dependencia, monotributistas e independientes, con posibilidad de sumar ingresos entre cónyuges, convivientes o con padre o madre.
“Venimos trabajando con algunos de los desarrolladores más importantes del país para aprender de manera conjunta. La idea es ampliar la línea de financiamiento para un perfil que antes no podía acceder”, señala Loria y Alemany.
Un desarrollo en Almagro como primera prueba
Ubicado sobre la avenida Rivadavia y Bulnes, el desarrollo tiene 16 pisos y 104 unidades, con tipologías que varían de uno a cuatro ambientes. Este proyecto está diseñado tanto para quienes buscan una vivienda propia como para aquellos que consideran una unidad en construcción como una alternativa de inversión.
“El acceso al financiamiento es una de las principales variables que motivan la decisión de compra. Incorporar esta herramienta nos permite ampliar las alternativas para nuestros clientes”, añade Valdés.
Los valores de las unidades oscilan entre US$80.000 y US$300.000, dependiendo de la tipología. Por ejemplo, una unidad con el ticket más bajo, con un crédito a 20 años y la tasa del 6,9%, tendría una cuota inicial de alrededor de $700.000. Actualmente, la obra tiene cerca del 90% de avance y la entrega está prevista para diciembre de este año.
“La clase media es la que necesita crédito. Está orientado a la vivienda única o a la primera vivienda; no estamos apuntando exclusivamente al segmento ABC1 que busca agrandar su departamento o su casa”, concluye Valdés.
La idea es ampliar el acceso y ofrecer un préstamo de largo plazo, de principio a fin, para algo que antes quedaba al alcance de pocos. Bóreas funcionará como prueba piloto, y si el mecanismo muestra demanda y funciona operativamente, la intención es extenderlo a nuevos emprendimientos.
Fuente: Candela Contreras
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