La reconversión de edificios emblemáticos de CABA para crear oficinas premium, una nueva tendencia inmobiliaria
En el mercado inmobiliario, el segmento oficinas de CABA muestra señales de recuperación. Este dinamismo impulsa una tendencia que ya se observa en las principales ciudades del mundo: reconvertir edificios corporativos emblemáticos para adaptarlos a los estándares que se exigen en la actualidad.
“Esta reconversión no solo amplía la oferta de espacios corporativos de alta calidad sino que extiende el ciclo de activos estratégicos, preservando ubicaciones que serían imposibles de replicar y adaptándolas a las nuevas formas de trabajo”, dice Rafael Valera, vicepresidente Advisory de CBRE, firma especializada en servicios de consultoría y comercialización de bienes raíces corporativos.
La activación del mercado de oficinas se refleja en un informe de la consultora Cushman & Wakefield; durante el segundo trimestre de 2026, el saldo entre las superficies ocupadas y liberadas alcanzó los 14.584 m2, un 264,7 % más que entre enero y marzo de 2026. También desde CBRE indican que el acumulado del año asciende a 45.065 m2.
La demanda se concentró en el microcentro, Plaza San Martín y Puerto Madero también presentaron resultados positivos, que permitieron compensar la dinámica contractiva observada en Catalinas y macrocentro Norte, se indica en un informe de Colliers Argentina.
Estas cifras muestran que la demanda de espacios corporativos de alta calidad crece impulsada por sectores estratégicos de la economía, la limitada disponibilidad de oficinas premium y la escasa incorporación de nuevos desarrollos, lo cual acelera la reconversión de edificios corporativos icónicos.
“Esta tendencia implica una modernización que significa la incorporación de tecnología, sustentabilidad y nuevos servicios para posicionarse entre los activos más buscados por las empresas. Sin dudas, esta transformación dejó de ser una excepción para convertirse en una estrategia de mercado”, asegura Rafael Valera.
El vicepresidente Advisory de CBRE explica que “las empresas ya no priorizan solo la ubicación. Hoy buscan edificios que combinen eficiencia operativa, tecnología, sustentabilidad, amenities y una experiencia de uso acorde con los nuevos estándares corporativos”.
Sin embargo, la ubicación sigue siendo un atributo imposible de replicar. “Cuando un edificio tiene una estructura sólida y una localización estratégica, la reconversión suele ser una alternativa más eficiente que desarrollar un nuevo proyecto desde cero. Es un proceso que ya consolidaron los principales mercados del mundo y comienza a acelerarse también en Buenos Aires”, sostiene Valera.
En cuanto a precios, en general son más elevados que el mercado de oficinas tradicional. Por ejemplo, el alquiler mensual de una oficina de 300 m2 es de US$ 7500.
Edificios reconvertidos
Uno de los ejemplos más representativos de esta tendencia es la Torre Prourban, conocida como “El Rulero”, ubicada en Avenida del Libertador y Carlos Pellegrini. El edificio, con más de 40 años de historia y 27 pisos de oficinas, atraviesa un proceso de actualización.
La reconversión que incluyó la incorporación de ascensores con sistema de llamada anticipada, acceso inteligente para visitantes mediante códigos QR, automatización del ingreso vehicular mediante lectura de patentes y nuevos espacios para bicicletas, entre otros.
Otro caso es la Torre Florida, en la esquina de Florida y Perón; la torre fue inaugurada en 1931 como sede del Banco Popular Argentino y también funcionó como casa matriz de HSBC Argentina. En 2023 fue completamente refaccionada con diseño del estudio BMA que le otorgó estándares de última generación en tecnología, sustentabilidad y bienestar. Se invirtieron US$ 25 millones.
“Este edificio es un reflejo de la transformación que vive el microcentro porteño, donde la reconversión de edificios patrimoniales abre espacio a nuevos usos y responde a una nueva necesidad del mercado. Hoy los propietarios buscan maximizar el valor de sus activos con una mirada estratégica y de largo plazo”, sostiene Eduardo Di Buccio, broker de CBRE Argentina.
Marcos Villanueva, CEO de Waves, firma especializada en la transformación y gestión de activos inmobiliarios, explica que “el retrofit no solo implica modernización de la infraestructura, sino también una renovación de cómo se concibe la experiencia de quien habita el edificio”.
“El verdadero valor de un activo premium hoy en día es aquello que no se ve. No solo son los amenities, sino que el desafío es dotar al desarrollo de servicios que busquen enriquecer la estadía laboral: desde propuestas lúdicas, de bienestar y artísticas hasta la posibilidad de contar con un equipo profesional dedicado en forma exclusiva al gerenciamiento”, agrega el CEO.
Otro dato para tener en cuenta es que la renovación permite realizar la transición de sistemas sin afectar la operatividad diaria de los edificios. Así lo hicieron en la Torre Pirelli, en Maipú al 1300, donde la intervención no fue solo una actualización técnica, sino una apuesta sobre cómo los edificios históricos deben adaptarse a las exigencias de sostenibilidad y confort del siglo XXI.
“Hoy, gran parte del parque de oficinas premium en CABA enfrenta el riesgo de la obsolescencia técnica. El Retrofit no es solo una mejora, es el motor que devuelve el valor de mercado a los activos históricos”, concluye Villanueva.
Fuente: Liliana Carbello – Ver nota original



