Crédito hipotecario: la alianza entre una desarrolladora y un banco para financiar hasta el 80% a 20 años en pozo
EL ESQUEMA PERMITE ACCEDER AL FINANCIAMIENTO DESDE LA FIRMA DEL BOLETO DE COMPRAVENTA, SIN ESPERAR A QUE LA PROPIEDAD ESTÉ ESCRITURADA.
9 de septiembre de 2026
En el mercado inmobiliario actual,
acceder a una unidad en construcción se volvió bastante más difícil. Mientras que las propiedades usadas mantienen valores relativamente bajos y concentran buena parte de la demanda, acceder a una unidad en pozo se complica por los altos costos de construcción. Las financieras de los desarrolladores suelen ser más cortas, y los bancos, en general, participan solo una vez que hay una escritura para hipotecar.
Esto deja afuera del crédito hipotecario tradicional a quienes desean comprar una vivienda nueva antes de que esté terminada, ya que para poder utilizar la propiedad como garantía, debe contar con título y estar en condiciones de escriturarse e hipotecarse a favor del banco.
En este contexto, surgen acuerdos entre bancos y desarrolladores que buscan facilitar el crédito para las unidades en construcción. Un ejemplo reciente es la colaboración entre ICBC y Criba Real Estate, que lanzaron una línea de financiamiento que permite cubrir hasta el 80% del valor de la propiedad y a un plazo máximo de 20 años.
“El que quería comprarse una unidad en pozo no tenía un plazo de 20 años, sino que tenía que contar con gran parte del capital”, señala Jimena Loria y Alemany, jefa de Producto de Préstamos Hipotecarios de ICBC. Para el banco, se presenta aquí una oportunidad: trasladar el financiamiento a sectores de ingresos medios que antes no podían acceder a este tipo de propiedades.
Manuel Valdés, director comercial de la desarrolladora, compara esta situación con otros mercados: “Hay un segmento de la población que quiere comprarse un cero kilómetro y otro que prefiere un usado. En vivienda sucede lo mismo: hay personas que pueden afrontar una cuota pero desean un producto nuevo o en construcción”.
La propuesta ya está activa y comenzará a implementarse en Bóreas Almagro, un proyecto en la esquina de avenida Rivadavia y Bulnes. La particularidad de este esquema es cómo resuelve uno de los principales obstáculos que enfrenta el crédito para viviendas en construcción.
CÓMO FUNCIONA EL CRÉDITO PARA UNA PROPIEDAD QUE TODAVÍA NO TIENE ESCRITURA
“No es un crédito puente. Para el tomador funciona igual que un crédito hipotecario, con la diferencia de que no se hipoteca el bien porque todavía no está la escritura. Ahí aparece la garantía del desarrollador”, explica Valdés.
Por su parte, Loria y Alemany detallan que una persona puede acceder a esta línea para comprar a 20 años y financiar hasta el 80% de la unidad.
“Lo interesante es que se asegura el crédito a largo plazo desde el boleto. Tomamos en garantía el boleto y tenemos un acuerdo con el desarrollador, que funciona como una especie de garante”, agregan.
El desarrollo se encuentra en Almagro y está dirigido a un sector de la clase media, buscando facilitar la compra de departamentos a estrenar. Este crédito es en UVA y mantiene las mismas condiciones que un hipotecario tradicional:
– La tasa general es del 9,9%, mientras que quienes acrediten haberes en la entidad pueden acceder a una tasa del 6,9%.
– Está disponible para vivienda única y permanente.
– El monto máximo de $450 millones.
– El banco puede prestar hasta el 80% del valor de la unidad, siempre que la cuota no represente más del 25% de los ingresos demostrados.
– Pueden acceder trabajadores en relación de dependencia, monotributistas e independientes, y también se permite sumar ingresos entre cónyuges, convivientes o con padre o madre.
“Venimos trabajando con algunos de los desarrolladores más importantes del país para aprender de manera conjunta. La idea es ampliar la línea de financiamiento para un perfil que antes no podía acceder”, señala Loria y Alemany.
UN DESARROLLO EN ALMAGRO COMO PRIMERA PRUEBA
Ubicado sobre la avenida Rivadavia y Bulnes, el desarrollo cuenta con 16 pisos y 104 unidades, con tipologías que van de uno a cuatro ambientes. Este proyecto fue concebido para responder tanto a quienes buscan una vivienda propia como a quienes ven en una unidad en construcción una alternativa de inversión.
“El acceso al financiamiento es una de las principales variables que motivan la decisión de compra. Incorporar esta herramienta nos permite ampliar las alternativas para nuestros clientes y combinar la compra en etapa de construcción con un crédito bancario de largo plazo”, afirma Valdés.
Los valores de las unidades oscilan entre US$80.000 y US$300.000, dependiendo de la tipología. Por ejemplo, para una unidad con un ticket más bajo, con un crédito a 20 años y la tasa del 6,9%, la cuota inicial se situaría alrededor de $700.000. Actualmente, según Valdés, la obra tiene cerca del 90% de avance y la entrega está prevista para diciembre de este año.
La elección del desarrollo no fue casual; tanto la desarrolladora como el banco aseguran que el objetivo inicial es probar el instrumento en un producto orientado principalmente a la clase media. “La clase media es la que necesita crédito. Está orientado a la vivienda única o a la primera vivienda; no estamos apuntando exclusivamente al segmento ABC1 que busca agrandar su departamento o su casa”, destaca Valdés.
“La idea es ampliar el acceso y ofrecer un préstamo de largo plazo, punta a punta, para algo que antes quedaba al alcance de muy pocos”, agregan Loria y Alemany.
Bóreas funcionará como una prueba piloto, y si el mecanismo muestra demanda y funciona operativamente, ambas compañías tienen la intención de extenderlo a nuevos emprendimientos.
Fuente: Candela Contreras –
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